HISTORIAS NUESTRAS Y SUS PROTAGONISTAS:
Las Fábricas e Industrias de Carhué. Fábricas de productos químicos.
En esta entrega abordaremos las pequeñas industrias que podríamos llamar ‘químicas’, las que van desde la fabricación de jabones, insecticidas, fósforos, fangos, a la pirotecnia, lavandina, puloy y polietileno, dejado de lado la extracción de sulfato que por su tradición e importancia merece una nota aparte.
JABONES CON SALES DE EPECUEN
Cuando el turismo comenzó a masificarse por estos pagos allá por los años de 1920, gracias a la fama de la laguna y sus aguas curativas para enfermedades de la piel, algunos pioneros con conocimientos en el tema comienzan a elaborar jabones con sales que los turistas se llevaban para utilizarlos durante el largo invierno en la ciudad.
Así, la primer fábrica consignada en la prensa de antaño, corresponde a 19241 y a la marca BRAVHUESCAR de David León Bravo de Laguna que estaba ubicada en calle 9 de julio al 500 (hoy está totalmente en ruinas). Ese año el Álbum Radical publicitaba sus productos que eran cuatro: JABÓN SANALSOL, JABON PERLA LÍQUIDA, FOTÓGENO Y BÁLSAMO PERLA LIQUIDA. El jabón ‘Sanalsol’ era “Elaborado en Carhué con barros y sales radio-activos del lago Epecuén, lo ofrecemos a nuestros favorecedores como excepcional para combatir reumatismos y toda clase de erupciones cutáneas; prefiriéndolo a toda clase de sales porque nuestro jabón contiene todas las sustancias propias del Lago, encontradas según análisis oficial practicado por los Doctores Mosna y Malenchini, conforme se detalla en prospectos.” Sobre el Jabón Perla Liquida, decía, “...contiene las mismas sustancias que el jabón ‘Sanalsol’ es decir, barros y sales del Lago Epecuén, pero convenientemente dosificadas para que pueda tener uso en el tocador más selecto, usado conforme a instrucciones de nuestro prospecto, salvará su cutis de toda clase de erupciones; no encontrará Ud. otro más conveniente y mejor perfumado.” Sobre el Fotógeno argumentaba: “Nuestro Fotógeno es una loción sin igual, ricamente perfumada que, a poco que Ud. la use le convencerá de que su cabellera se fortalece y embellece; no le oculta sus canas, pero evitará que le salgan más y no caerá su cabello porque regenera su raíz; las señoras que lo usen verán también sus excelentes resultados porque verán su cabeza prolijamente aseada.”. Y por último sobre el Bálsamo Perla Líquida comentaba “Las señoras y señoritas que, como es natural se preocupan en presentar a sus admiradores un cutis blanco, suave, limpio de manchas y de empeines, sin temor a ostentar arrugas prematuras, deben usar un solo frasco de nuestro Bálsamo Perla Líquida y confiamos en que no usarán otro en su tocador; leed prospectos y veréis que su uso es fácil y los polvos se adhieren perfectamente.”2
Sin embargo no era la única que fabricaba jabones. En 1926 la ‘Farmacia Herrera” fundada en 19153 y propiedad de Vicente Herrera Murillo, (hoy Farmacia Uribe de E. Portela), fabricaba el “ Jabón SANATORIO De Carhué A Base De Sales Y Barros Del Lago Epecuén”. Su propietario, de profesión Químico Farmacéutico, fue muy activo políticamente en el partido conservador, Vice Consul Honorario español desde 1931, miembro de la Soc. Española local e incluso presidente. Se había recibido en Argentina y trabajado en el Hospital San Juan de Dios de La Plata. En 1952, Herrera Murillo creaba un nuevo producto, el jabón POLISAL, compuesto por un 10% de sales y barro del Lago Epecuén. El mismo había sido registrado y se elaboraba en un laboratorio en Bs. As..
En 1928 el Sr. Ginés Masiá inauguraba en Carhué una fábrica de jabones de distintas calidades. “Ofrecerá el famoso jabón de coco cuya fórmula ha sido patentada por el S. Gobierno, y que su marca registrada es ‘MASIÁ’ juntamente con un alto conjunto de otros productos de alta calidad, a precios equitativos. La citada fábrica hállase ubicada en la calle Moreno, Casa del Sr. Vittone.” decía la crónica periodística de este industrial que probablemente no estaba radicado en el pueblo.4
La “industria del jabón” continuo aunque no con el impulso de esos años. Así llegamos a 1960 cuando una empresa de Cañada de Gómez (S.Fe) comienza a llevar sales de la laguna y fabrica el Jabón de Coco con sales ‘CARHUÉ’ y que distribuía Ramón Larrañaga en Dorrego 835. La fábrica se llamaba ‘Cañadenzo’ y el jabón se promocionaba como “Elaborado con sales de Carhué, no ‘se corta’ en aguas duras, y limpia profundamente el cutis, dotándolo de tersura incomparable e inigualable frescura. Muy especial para el cabello. Exquisitamente perfumado. Sea localista... haga conocer este producto.”5 La fábrica santafesina existió hasta los años noventa.
Justamente en esa década, allá por 1963 nacía la firma Jabonería ROSAL ubicada en 9 de julio y Boulevard Alsina, propiedad de la familia Bravo de Laguna, seguramente algún sucesor de dn David. Allí siguiendo la tradición se fabricaban jabones, detergentes, lavandinas y polvos limpiadores.6 Una nota de presentación que publica el semanario local decía: “INDUSTRIA PEQUEÑA, PERO ÚTIL. Ya que las grandes o medianas industrias en nuestro medio duermen el sueño de los justos, es que quienes arriesgando poco capital pero mucho entusiasmo y capacidad, han dado impulso a la pequeña industria. Mencionamos con esto a la firma ROSAL que distribuye productos de su fabricación: jabones, detergentes y lavandinas, los que, debido al empleo para lavado y limpieza casera, tendrán amplia difusión en nuestro medio. Esperamos sí, que la calidad respalde los mencionados productos para que la propaganda sea su propia bondad, único medio de ganar el favor popular. Que progrese y sea útil, nuestro deseo.”7
Clara alusión a la Celulosa Carhué, gran proyecto que dormía entonces “el sueño de los justos”.
Culminado los 80’, específicamente en 1989 la cosmetóloga Cecilia Audisio comenzó con la investigación y posterior fabricación de cosméticos con agua y fango del Lago Epecuén y para ello acudió a don Bravo de Laguna quién, ya ciego, le fabricó un jabón con sales del lago para trasmitir la receta. Puede decirse entonces que aquella tradición nacida en los veinte, hoy en pleno siglo XXI mantiene intacta su vigencia. Los productos marca “Termas de Carhué” son comercializados en centros de salud o spa de Villa Gessel, B.Blanca o Bs. As.. En 2002 la fábrica inauguró un moderno laboratorio en Mitre al 800 estando se local de ventas enfrente, específicamente en el nº 843.8
INSECTICIDAS
En 1934 se publicitaba la industria “POTENCIA” de José Pérez Torre quién efectuaba productos para la elaboración de jabón casero, lejía, insecticida, desinfectantes, entre otras, básicamente para el sector agropecuario. “Uno de los productos de más importancia para esta fábrica lo constituye el Antisárnico “Potencia” preparado científicamente, de positivos resultados, cuya fórmula ha sido aprobada por la oficina Química del Departamento Nacional de Higiene. Solo falta la autorización de venta libre que deberá acordarle el Superior Gobierno Nacional. No hay duda que en el futuro, esta fábrica en embrión, será una de las más importantes de la Provincia, ya que su propietario el señor Pérez Torre es un industrial inteligente y emprendedor que ha de imprimirle un gran impulso a esta industria local.” 9
LAVANDINA Y PULOY
“Los jóvenes Camilo Van de Putte y germinal Villoria, de nuestro pueblo, han constituido una sociedad para la fabricación de lavandina, con fórmula mejorada, industria que ya han llevado a la práctica. Felicitamos a sus integrantes por su feliz resolución de dedicarse a tareas propias industriales y les auguramos éxito y prosperidad en sus nuevas actividades.” decía una sucinta crónica de 1939. 10
La otra referencia que se tiene sobre una industria de lavandina es la que se trató en anteriores líneas, marca ROSAL, durante los años sesenta y propiedad de Bravo de Laguna.
Entre 1947 y 1948 Oscar Robilotte, administrador de la Suc. De Jacinto R Robilotte monta en la propiedad de la familia en Yrigoyen al 700, (ex carnicería La Protegida), una pequeña planta para elaborar polvo de limpieza comúnmente llamado Puloy. Para ello había contratado los servicio de un ingeniero apellidado De La Vega, quién el que hizo el estudio y trajo la maquinaria. Luis Robilotte, nieto de Jacinto, recuerda que hasta estaban las pilas de tosca en el patio de la propiedad y que se habían comprado las bolsas de cartón para su envase. Pero que nunca se llegó a producir, vaya a saberse por qué motivo. La cantera estaba ubicada en los campos de la familia, detrás del Aero Club, hoy bajo el agua. La maquinaría consistía en una piedra moledora y otra en donde se zarandeaba la piedra y luego se embolsaba.11
PIROTECNIA
En 1929 se publicaba lo siguiente: “EL ESTRUENDO. En la localidad acaba de establecerse una fábrica de fuegos artificiales y bombas de estruendo cuya dirección está a cargo de los srs. Juan Defeis y Cía viejos industriales en este ramo. Esperamos que en nuestra localidad encuentren una buena plaza para el desarrollo de sus actividades.” “El Estruendo” funcionaba en una propiedad de Dorrego y Avellaneda. 12
POLIETILENO
En los años 70 se comienza a dar un cambio cultural muy importante que es la aparición del polietileno en el uso cotidiano. Allí es cuando la vieja y tradicional “bolsa de los mandados” verde, azul o colorada comenzaba a perder la batalla.
En 1971 se publicitaba la fábrica “GIROPOL” ubicada en Pringles 821 la que fraccionaba “bolsas lisas, impresas, con cierre, con manija y todas las medidas”13
Hacia 1979 en Sarmiento 1041 funcionó la fábrica “NEL-MAR”14 y seguramente durante los años 80 ha habido otras.
Durante los 90 y los 2000 este rubro fue absorbido por las distribuidoras locales y zonales, retomando aquellas ideas de las editoriales que decían que Carhué no tiene mentalidad industrial, tan solo comercial. Si no basta con observar las distribuidoras existentes en nuestra plaza, mucho más importantes que las industrias. En eso si tenemos tradición, pero en industrias poco.... o casi nada.
En la actualidad el Taller Protegido “Buena Senda” elabora bolsas de consorcio que son comercializadas en el pueblo.
FÓSFOROS
Por 1925 un folleto de Carhué-Epecuén mostraba una fotografía de una fábrica de fósforos en Epecuén. Un pequeño recuerdo15 de esos años que, se entregaba a los turistas para que lleven un control de los baños termales, hace referencia a ésta, solicitado apoyo a la industria local. Sin poder corroborar lo siguiente, creemos que esa fotografía no fue tomada aquí, por la magnitud del establecimiento y los operarios, aunque si existió tal establecimiento por aquellos años. .
En 1936 llegó a Carhué el sr. Adolfo Lehrman, químico y especialista en la industria fosforera con la idea de buscar industriales e interesados en instalar una fábrica de fósforos de cera y papel en Carhué. Decía que con un capital inicial de $5.000 m/n podía llegar producir diariamente 10.000 cajas de cera, de 35 unidades o 45 si fueran de papel.
Lerhman había sido técnico e las fábricas fosforeras de Necochea, Tandil y Mar del Plata.16 Luego ninguna otra noticia. Seguiremos investigando. En la próxima edición las industrias alimenticias.
GASTON PARTARRIEU
PUBLICADO EN SEMANARIO NUEVA ERA Nº965 DE 2007
1 Álbum Radical Carhué. 1924.
2 Idem Ant.
3 Sem. “El Pueblo” Nº 92 de 1929
4 Sem. “El Pueblo” Nº 79 de 1928
5 Sem. “El Pueblo” Nº 1432 de 1960
6 Sem. “El Pueblo” Nº 1548 de marzo de 1963
7 Sem. “El Pueblo” Nº 1547 de marzo de 1963
8 Sem. “Nueva Era” Nº 723 de 2003
9 Sem. “El Pueblo” Nº 371 de 1934
10 Sem. “El Pueblo” Nº 632 de 1939
11 Testimonio Oral de Luis Robilotte. 2007
12 Sem. “El Pueblo” Nº 93 de 1929
13 Sem. “El Pueblo” Nº1939 de 1971
14 Sem. “Fortín” Nº 116 de 1979
15 Archivo Museo. D-319
16 Sem. “El Pueblo” Nº 449 de 1936