FAMILIA RIPA EN PARAJE CILLEY
ACLARACIÓN: Esta biografía no busca ser una investigación genealógica completa ni detallada. Más bien, intenta ofrecer un pantallazo general sobre el origen de los vecinos que formaron parte de la vida cotidiana del barrio durante el siglo XX: de dónde venían, qué familiares tenían (aclaro nuevamente que no es un relevamiento exhaustivo), qué hicieron y dónde vivieron. También tiene la intención de servir como punto de partida para quienes deseen seguir profundizando, ya sea por interés en la genealogía o por ser descendientes de alguna de estas familias.
Familia Ripa
Los Ripa fueron una familia que se estableció en la zona del Paraje Cilley promediando la década del ‘20 hasta mediados de los ‘60 del siglo pasado. Inquilinos desde siempre, estuvieron abocados a las labores agrícolas en esta zona, fueron miembros de la Escuela N°2, tanto en calidad de alumnos como partícipes activos de la Cooperadora de la misma, como así también en distintas actividades de índole social. Por tal motivo es que consideré apropiado escribir sobre ellos.
Origen de la familia
Por los documentos más antiguos cotejados donde aparece este apellido, es probable que originalmente fuera “De Ripa”[i]. Con el correr de los años, el gentilicio “De” fue cayendo en desuso[ii].
Originarios de Navarra, España, su linaje puede rastrearse hasta el primer antepasado conocido: Pedro De Ripa. Oriundo de la localidad de Usechi, municipio de Esteríbar de Navarra, Pedro había nacido en 1695 y estaba casado con Lorenza De Arrechea, nacida en 1700. En este distrito, se desarrollaron las vidas de 4 generaciones:
Su hijo Pedro(2), nacido en 1725 y casado con Catalina Egozcue, nacida en 1726, hija de Martín Egozcue y Graciana de Agorreta.
Tuvieron 9 hijos (3 mujeres y 6 varones), entre los que se encontraba Juan Antonio Ripa, nacido el 12 de abril de 1753.
Éste se fue a la vecina localidad de Leranoz (perteneciente al mismo distrito de Esteríbar) donde contrajo matrimonio con María Ana Erro el 11 de agosto de 1784. María Ana había nacido el 14 de diciembre de 1864, siendo sus padres, Juan Miguel Erro y Juana María Urtasun.
En Lenaroz tuvieron 12 hijos (3 mujeres y 9 varones), entre ellos Juan Nicolás, nacido en año desconocido.
Juan Nicolás se casó el 15 de julio de 1822 con María Micaela Elia, nacida en 1799 en la localidad de Urdíroz (distrito de Zizur Mayor, Navarra, España). Era hija de Juan Marchin Elia y Ana Engracia Elizalde.
Tuvieron al menos 6 hijos (4 mujeres y 2 varones), entre ellos Francisco (Benito) Ripa (1), nacido el 1 de octubre de 1830.
Fue Benito (seguramente éste sea un sobrenombre) quién se aventuró a emigrar a nuestro país dejando así descendencia en el interior de la provincia de Buenos Aires. Se estableció, al menos antes de 1866, en el Partido bonaerense de Las Flores como trabajador rural. Aquí trabó relación con Catherina Behety, nacida en Francia en 1840. En Las Flores tuvieron a sus 9 hijos (una mujer y 8 varones), entre ellos Benito (2), nacido en 1875.
Será este Benito quien traerá el apellido a nuestro paraje y que será parte de la vida cotidiana del mismo por varias décadas del Siglo XX.
Éste tomó rumbo primeramente hacia la localidad de Guaminí, donde conoció y trabó relación con la señora Juana Butron, casándose un 28 de septiembre de 1904.
Juana había nacido también en Las Flores el 1 de julio de 1879 y eran sus padres, Domingo Butron Echeverría y Juana Monasterio Oliaga. Dicha familia también se estableció en el Partido de Guaminí, dejando una extensa descendencia, sobre todo en la zona de Cásbas.
Este matrimonio tuvo 8 hijos, todos nacidos en Guaminí y bautizados en la iglesia Nuestra Señora de la Candelaria:
- Catalina Nemeria, nacida el 19 de noviembre de 1906;
- Edelmira Joaquina, nacida el 17 de agosto de 1907;
- Juana Petrona, nacida el 19 de octubre de 1909;
- Juan de Dios, nacido el 8 de marzo de 1912;
- Juana, nacida en 1913;
- Benito Ocanicio, nacido el 9 de octubre de 1914;
- José Patriarca, nacido el 19 de marzo de 1917;
- Matilde (nombrada por Mirta); y
- Andrónico Simeón, nacido el 3 de septiembre de 1919.
Luego del nacimiento de su último hijo, tomaron rumbo hacia la zona rural de Carhué.
Sin saber cuándo se asentaron en la zona del Paraje Cilley, puedo constatar que al menos ya en la década del ’20 se encontraban formando parte del vecindario en algún campo de la zona debido a que en una nota del semanario carhuense El Pueblo de 1930 se hace mención de su nombre como promotor y presidente de un “Club Deportivo y de Bochas” del Paraje Cilley, figurando en la misma como “caracterizado vecino de la zona” -ver foto-.
Ya entre 1939 y 1945 estuvieron algún tiempo alquilando los campos conocidos como los de Justo Ruiz, pero que eran en este periodo de los sucesores de Carmen Gallego viuda de Arhex[iii]. Este periodo de tiempo es bastante preciso ya que en octubre de 1938 en un expediente correccional aparece la denuncia de Juan Arhex por intento de hurto en su propiedad donde vivía, que es la que estoy describiendo. Es evidente que vivía allí en carácter de sucesor. Y también sé que Justo Ruiz compró esos campos al menos en 1945 cuando tomó posesión también de la casa.
Como mencioné, la familia Ripa estuvo en “los de Ruiz” un breve periodo de tiempo (3 o 4 años) tras lo cual salieron de lo de allí (mediados de los ’40) y alquilaron un lote de 50 hectáreas que se encuentra enfrentado a las 50 de Graciosi donde se emplazaba la Escuela N°2 de chapa (luego de material en el mismo lugar y hasta hoy). Este campo era de la familia Núñez quiénes vivían y alquilaban a su vez, las 50 hectáreas donde se encontraba la casa paterna de todos los García Suárez, en la casona llamada “El Recreo”. Los Ripa vivieron en el cuadro de Núñez en un ranchito de adobes levantado posiblemente por esta familia.
Y aquí es donde se desarrolló la vida de los Ripa. Sus hijos, al menos los más chicos (Andrónico entre ellos), fueron a la Escuela N°2, a la vez que Benito fuera colaborador de la misma e integrante de la Cooperadora del colegio en distintos cargos. Además, ha tenido una activa participación también en el ámbito local en lo que respecta la creación y fundación del Club Deportivo Las Rosetas allá por 1956, y también mucho antes, en 1930 la iniciativa junto a un grupo de vecinos de la conformación del ya mencionado Club Foot-Ball y cancha de Bochas del Paraje Cilley, posiblemente una institución deportiva con pocos años de trayectoria. Un verdadero impulsor no solo del agro sino de la vida social y cultural del paraje.
En el aspecto socio-económico, Benito era domador de caballos (amansador), al igual que los hermanos Alejandro y Emilio Latapie, vecinos del paraje. Además, logró consolidarse como chacarero agricultor, dedicándose también a la cría de chanchos, ovejas y caballos. En lo de Núñez[iv], lograron ir armándose de todo lo necesario para una familia chacarera en expansión, aunque siempre en base a esas 50 hectáreas. Llegaron tener cosechadora tirada a caballos, con la que solían cosechar afuera, como por ejemplo a Guillermo Narvaitz, y un tractor comprado a los Porta.
Juana Butron falleció aquí, a los 78 años de edad el 19 de diciembre de 1954 a raíz de un cáncer de esófago.
Antes del fallecimiento de Juana, pero ya enferma, Andrónico se fue con su familia a ayudar a su padre en las labores rurales y mandó a sus dos hijos a la Escuela N°2, siendo la segunda generación de la familia que asistió como alumno en dicha institución.
Finalmente, en 1960 murió también Benito, haciéndose completamente cargo del campo su hijo Andrónico quién ya se encontraba allí con su familia.
Su descendencia
- De Juana Petrona y Benito Ocanicio no tengo más datos (dado el desconocimiento por parte de nietos de Benito, es posible que hayan fallecido a muy temprana edad).
- Juan de Dios (le decían Juancito), falleció soltero en 1956.
- Catalina se casó con Anastacio Tejedor, un español nacido en 1896. Vivieron en el pueblo abriendo una tienda de ropa de trabajo. Anastacio falleció el 13 de diciembre de 1965 a los 69 años de edad.
- Edelmira también se estableció en Carhué y se dedicó a la peluquería.
- José, al que llamaban Pepe, también se fue de la zona ya que era Guarda del tren Midland.
- Juana se casó en Carhué en 1927 con Elías Ramidh (nacido en 1912). Emigraron a Buenos Aires donde ella se dedicó a la peluquería al igual que su hermana Edelmira.
- Matilde (le llamaban Chola) también tomó rumbo hacia Buenos Aires donde supo tener una tienda de ropa.
Andrónico Ripa
Andrónico fue uno de los que asistió como alumno a la escuela Nº2[v] seguramente antes de asentarse en lo de Justo Ruiz (otrora Gallego viuda de Arhex). Esto fue entre 1928 y 1933 ya qué fue con mi abuelo Julio Blengio (1927-1928 aprox.), además de ser mencionado en una nota en el Semanario El Pueblo del 15 de julio de 1933 como participante del acto del 9 de julio de la escuela, donde expuso ante el público la poesía “La pinta, La Niña y la Santa María”. Cabe destacar que también fue jugador del Club Las Rosetas en sus primeros años de la liga rural.
Se casó entre 1940 y 1942 con Aurelia Marina Gestti (parienta de los Lovato) quién se crío en Marsallé y Tres Lagunas. Luego de casarse tomaron rumbo hacia la Ciudad de Buenos Aires donde él se empleó como repartidor de remedios de los laboratorios y ella en la fábrica de toallas y sábanas “Selsa” (fábrica que cerró sus puertas en la década de los ’90). Aquí tuvieron a sus dos únicos hijos: Ángel Saúl, nacido el 2 de mayo de 1943, y Mirta Aurelia, nacida el 21 de noviembre de 1953.
Vivieron en Buenos Aires hasta que en 1954 Andrónico volvió al paraje junto a su familia para hacerse cargo, junto a su hermano Juan y su padre, del campo y todas las actividades rurales que éste desarrollaba[vi]. Esto debido a que en ese mismo año había fallecido su madre. Dos años después moriría Juan, su hermano soltero. En este periodo sus hijos asistieron a la Escuela Nº2, siendo esta la segunda generación de alumnos de dicha escuela dentro de la familia. Ángel hizo la primaria entre 1950 y 1957. Mirta hizo lo propio entre 1960 y 1964 (hasta el cuarto grado, siendo compañera de mis tíos Raúl y Jorge Blengio[vii]).
Como ya había mencionado, luego de la muerte de su padre en 1960, Andrónico se quedó en el campo como chacarero hasta 1963 cuando debieron dejar el campo donde Benito en su tiempo supo criar a sus hijos. Hubo un problema que no puedo dilucidar con certeza las circunstancias del mismo, pero el hecho es que trató de seguir en ese campo llevando su problema a tribunales en Trenque Lauquen[viii] para poder mantenerse allí, pero no lo logró, así que tuvo que vender todas las herramientas y animales mediante un remate que estuvo a cargo de la firma CIANCAGLINI y MEZZOPARENTE[ix]. Luego de su partida los dueños primitivos de este cuadro, Manuel Núñez con su esposa Generosa que venían de los campos de Manuel García Suárez, volvieron a establecerse en el lugar.
Al dejar la vida rural, Andrónico junto a su familia tomó rumbo hacia Carhué dedicándose a cuidar caballos de carrera. Falleció aquí el 21 de abril de 1978, cerrándose así un capítulo más de la historia del Paraje Cilley.
Por su parte, su hija Mirta cursó la educación secundaria en el Instituto Saturnino E. Unzué de San José y en 1974 tomó rumbo hacia Coronel Suárez donde tiene a sus hijos. Ángel también se fue de Carhué yéndose a vivir a la localidad bonaerense de Lamadrid donde tuvo a sus hijos.
Y así es como el apellido Ripa ha desaparecido no solo del Paraje Cilley, sino también de Carhué.
Colaboración:
- Mirta Ripa
- Carlos Ernesto Blengio
[i] Significa “de la ribera” o “de la Orilla (de un río o corriente de agua).
[ii] El “De”, antes del apellido indica procedencia, en este caso, o hijo de.
[iii] El patriarca de esta familia era el hacendado Pedro Arhex fallecido muchos años antes.
[iv] Aquí en ese ranchito sucedió un hecho casi trágico. Una tarde Andrónico limpiando una escopeta, se le escapo un tiro, dándole a su hermana Chola (Matilde) en el cuello casi la mata sin querer, la salvaron los médicos, pero ella vivió toda su vida con una impresionante cicatriz qué le deformó el cuello y le impedía usar ropa ajustada.
[v] Fue compañero de escuela de mi abuelo Julio Blengio quién asistió entre 1927 y 1929, así que Andrónico hizo lo propio más o menos entre esos años. Con éste, y otros más, decidieron quedarse después de clases para hacer un asado ahí frente del edificio. En un descuido de ellos, quemaron un poco la escalera de la escuela que era de madera (en esa época todavía era el edificio de chapa y madera).
[vi] Cuenta su nieta Mirta Ripa que ella se crió con él y salía a caballo con él.
[vii] Andrónico era amigo de mi abuelo Julio Blengio, Mirta se iba a caballo a la casa de mis abuelos para jugar con mis tíos y se solía quedar también.
[viii] Mi abuelo Julio Blengio y el vecino y amigo de ambos, Ismael Pérez, fueron a acompañarlo como testigos en una oportunidad.
[ix] Ahí, mi abuelo Julio Blengio compró una cadena de eslabones muy gruesos tipo cuarta.